la tierra para el que la trabaja, hasta la victoria ¡SIEMPRE!

Lo de Patria o Muerte no lo pongo, porque de verdad, yo no soy mucho de patria. Pero todo esto viene por la ocupación que hemos llevado a cabo creando un kibutz, o un huerto comunitario. Mientras esos gandules de Democracia real ya!! se tocan los cojones en las plazas de las grandes ciudades, con sus perritos, sus iPhones, el resto nos jugamos el tipo ocupando fincas. Aquí todo el mundo quiere derechos, pero de comer no se acuerda nadie.

Pues si, hemos echado una puerta abajo, hemos puesto una nueva, hemos limpiado todo bien para llevarnos bien con los vecinos, hemos labrado la tierra, la hemos alimentado con unos 200kg de estiércol de vaca que nos ha regalado un cashero, y después de arar la tierra como se hacia en la Edad Media, hemos plantado los siguientes productos:

Tomates

Lechugas

Pimientos de Gernika y guindillas de Ibarra

Remolachas (solo queda una, las otras se las han comido los limacos)

Patatas

Calabaza y calabacín

Puerros

Cebollas valencianas que son de esas que aguantan mucho tiempo, y si las coges antes pues son cebolletas.

Me estoy precipitando un poco, primero un poco de historia. Vamos a ver que es un Kibutz.

La utopía Socialista señores. Seguramente sera el único ejemplo de tinglado socialista que no ha acabado en miseria, mentiras y miedo. Los Kibutz son comunas urbanas en las que sus habitantes siguen las ideas originales sionistas del Retorno a la Tierra, en las que se planteaba que un pueblo no puede ser libre si depende de alguien para su sustento, así que por ese motivo se decidieron a crear estas comunas en las que la que se dedicaban a la producción agrícola en un principio, y poco a poco fueron abriendo pequeñas fabricas de productos textiles, de limpieza, carpintería, etc, pero todo ello con el fin de no lucrarse, si no de proveerse de los ingresos necesarios para el funcionamiento del Kibutz.

Los trabajos eran rotatorios para que nadie se durmiera en los laureles y todo el mundo tenia un sueldo según sus necesidades.  Las escuelas eran mejores que las que ofrecía el Estado de Israel, y después del servicio militar, todo aquel que quería ir a la universidad lo hacia, que el Kibutzse ocupaba de los temas económicos.

celebrando el dia de La Cosecha

Todo esto funcionaba perfectamente, hasta que se hundió la URSS y el estado de  Israel fue girando a la derecha poco a poco, hasta convertirse en el monstruo en el que se ha convertido. Tuvieron una época en que repensaron su función en la sociedad, pero ahora ya no funcionan como en su origen, unos se han convertido en parques temáticos, y otros en refugio de gentuza con coletitas que no trabajan en Shabat. Pero bueno, como decía antes fue bonito  mientras duro.

Ahora vamos al lío. Al Kibutz del siglo XXI, que le tengo que poner un nombre bíblico, para ponerlo en la puerta en un cartel.

Dividimos el terreno en dos partes, y plantamos en una de ellas calabacines y pimientos. Fue un fracaso total. Los calabacines se los comieron los limacos mas rápido que inmediatamente. Limacos 1-KIbutz 0. Creo que vinieron en procesión desde los pueblos de al lado. Los pimientos al segundo día estaban como atontaditos, y al tercero los di por muertos. Pusimos mas calabacines y los limacos nos esperaban detrás de las zarzas riéndose por lo bajo. Al darnos la vuelta los vimos salir corriendo hacia los calabacines, pero yo que soy muy listo, y ellos muy tontos, ya me había comprado una caja de Limagram, el Zyklon B para limacos.

En un principio pensaba no utilizar venenos químicos, que fuera una huerta eco, pero no, esto es un Kibutz, y en las Santas Escrituras no pone nada de no usar pesticidas, pone simplemente que habrá que hacer lo posible para que las tierras sean lo mas fértiles posibles para alimentarnos durante el duro camino  hacia Sion. Mas claro el  agua. Asi que nada, Zyklon B y los veía retorcerse después de comer un poquito. Limacos 1-Kibutz1.

Al de unos días puse las cebollas valencianas. Las puse como se siembra en los jardines, un agujero, se pone dentro y ya esta. Luego me entere del sistema de la zanja, que es mas rápido. Plante 50 para después de verano y 100 cebolletas para ir comiendo a partir del mes que viene.

Armado de valor compre 150 puerros. Me jodí la cintura poniéndolos al estilo jardinero, hasta que llego X (no digo el nombre que luego se sabe todo, aunque lo podia llamar Yaveh) y me ayudo a ponerlos con el método de la zanja, que es realmente acojonante. Se abre una zanja, se dejan los puerros tumbados y se les echa una manta de tierra.

La putada fue que hizo un calor del Santo Copon, y mas de la mitad sucumbieron a los rayos de sol, aunque a día de hoy allí siguen, medio muertos. Las cebollas y las cebolletas bien gracias.

Las lechugas me han dado mas dolores de cabeza que cualquier cosa que haya hecho en mi vida. Era ponerlas y morirse. No eran los limacos, porque se fueron todos a la Diaspora. Ponía otra media docena, y poco a poco iban muriendo, igual que las acelgas. Las acelgas han aguantado un poco mas, pero las lechugas me han puesto de muy mala hostia. Al final me dijo Yaveh que era porque la tierra estaba muerta. Yo sabía que la estábamos matando, pero que estaba muerta… Se lo comente a mi compañero y fuimos a por estiércol a un caserío de unos amigos. 200kg de mierda de vaca, con gusanos, moscas, unas larvas amarilla asquerosisimas, etc… Algo horrible. Desde donde dejamos la furgoneta hasta el Kibutz hay unos 200m, los cuales mas de la mitad son en cuesta y con escaleras, como en Mathausenn. Amontonamos todo el estiércol, y luego lo esparcimos por el terreno con unos rastrillos, a 30ºC, con un olor a MIERDA considerable. Lo peor de todo es que cuando tienes las manos de estiércol, te pica la cara, te suena el móvil, se te mete un paja en el ojo, y cosillas asi, que hacen que la vida en el kibutz sea tan dura.

Después de unos días en los cuales el estiércol se acabo de secar y casi lo deshicimos a golpes de hazada, me decidí a plantar los tomates. Ha pasado una semana y están mas tiesos que el Santo Copon. A las lechugas moribundas y a las acelgas miserables les hice una especie de compota de estiércol que les ha sentado de cine, estan verdes, sanisimas, que cuando las riego y se quedan las gotitas de agua en las hojas, parece de un anuncio de Danacol, o de Florette. Asi que nada, me he dado cuenta que al suelo lo que le hacia falta era MIERDA, en mayúsculas.

Hoy he vuelto a poner una docena de lechugas y unas guindillas de Ibarra+pimientos de Gernika, que los que puse antes no se yo si van a pasar de esta semana.

Ya os iré comentando como va todo esto, sacare unas fotos de como van creciendo las verduras, y como no, en cuanto recoja algo, lo cocinaré aquí, a fuego lento.

En fin, solo me queda deciros que El Señor es el camino, con Él nada me faltará.

Amen.

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11 respuestas a la tierra para el que la trabaja, hasta la victoria ¡SIEMPRE!

  1. Nagore dijo:

    Segunda parte YA! Por favor… Y esos brazos…YA. al Kibutz llámalo Job, que te va a hacer falta paciencia.

  2. Diego dijo:

    Carpanta, eres mi nuevo mesias. “Con media docena de tipos como tú conquistaría sudamérica” que diría en su momento el afamado teniente.

    Las revoluciones se hacen con sudor, con sangre y pasando a rodillo por encima de algunos derechillos sin importancia y no con pancartas de cartón.

    Yo secundaría una revolución del tipo: Pasar a cuchillo al parlamento completo y plantar un Kibutz en el jardín de los bonsais o en Ajuriaenea, eso sí que sería una revolución de las que hacen historia y no estas que se estilan por aquí y que alimentan los “trendy topic” de facebook.

    Vuestro esfuerzo, aunque aparentemente estéril, tiene una carga simbólica emocionante. Como las monjas que con sus rezos consiguen que las almas del purgatorio asciendan al cielo… gran labor.

    Se te quiere.

    • etxebe dijo:

      Pues si amigo, estoy cansadito de perroflautas pancarteros, que se sientan a la sombra mientras los cristianos de base, las personas de bien nos esforzamos en conseguir un futuro sostenible para todos, incluidos ellos. asi que nada, desde el Kibutz Job, bautizado ya, vamos a empezar la verdadera revolucion, la definitiva, el filtro por el que pasaremos a la sociedad. Hasta la vistoria ¡¡Siempre!! Jose Martí
      ¡¡Presente!! Golda Meir ¡¡Presente!!

  3. nagore dijo:

    Me había perdido que se aceptaba mi propuesta para bautizar al huerto! y vaya escalada ideológica la tuya y la del tal Diego. La revolución del amor universal no va con vosotros, según veo. Namasté.

    • etxebe dijo:

      ¿Namasté? No querida, es momento del Shalom Aleijem.
      Eso del amor universal no lo tengo yo muy claro, que al final somos siempre los mismos a los que nos toca recoger la basura despues de la fiesta. A partir de ahora yo me lo guiso y yo me lo como.
      La escalada ideologica creia que habia sido por la Casualidad, pero no, fue Yahveh que nos vigila, y nos envia señales. Despues de tantos años siguiendo La Luz quede cegado por ella, tuve que mirar hacia un lado y vi un inescrutable Camino que tomé atraído por una fuerza extraña. Lo segui y aqui me encuentro, lleno de felicidad sabiendome ya libre de ataduras.

      El camino del hombre recto está por todos lados rodeado por la avaricia de los egoístas y la tiranía de los hombres malos. Bendito sea aquel pastor que, en nombre de la caridad y de la buena voluntad, saque a los débiles del Valle de la Oscuridad. Porque él es el verdadero guardián de su hermano y el descubridor de los niños perdidos. ¡Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquéllos que pretendan envenenar y destruir a mis hermanos! ¡Y tú sabrás que mi nombre es Yahveh, cuando mi venganza caiga sobre ti!
      Ezequiel 25:17

  4. (Isaías 35:5-6) 5 En aquel tiempo los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo, y la lengua del mudo clamará con alegría. Pues en el desierto habrán brotado aguas, y torrentes en la llanura desértica. . .

  5. jorge.velarde.m dijo:

    siempre quise visitar un kibutz , vivo en peru. creo que la humanidad tiene mucho que aprender, ahí están las soluciones.

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