garbanzos con bacalao y espinacas, oops, grelos


Otro plato de invierno, y saltandonos las reglas de este blog una vez más. Eso de la disciplina y autocontrol no va conmigo amiguitos. En todos los libros que he leído últimamente nada de comida. Pero nada. Los personajes hacen de todo, pero no comen. Pobrecillos. En fin pasemos a la receta.       En El mundo, de Juan José Millas no comen nada, vamos, ni hacen la compra. En Pabellón de cáncer de Aleksandr Solzhenitsyn las pasan canutas, pero no comen ni cocinan nada. Así que me he animado a hacer esta receta que me enseñó mi hermana, y me he permitido la licencia de cambiar las espinacas por grelos, o nabizas como querais llamarlas. Los grelos, también conocidos como nabizas, son los tallos y las hojas que salen del nabo, ese tubérculo insípido y raro que no se come nadie. Se usan para dar un poco de sabor a los caldos, pero son bastante sosos. Los grelos en cambio son bestiales. Yo me he decidido por los grelos por la sencilla razón de que las espinacas de mi kibutz están como dormidas, no crecen nada y no están como para cortarles ninguna rama, y en cambio tengo grelos como para dar a los pobres, así que esta es la razón. Los ingredientes van a ser los siguientes:

grabanzo pedrosillano

   Garbazos pedrosillanos (unos 200gr por cabeza, y si sobra al congelador para otro día).

   Una bolsita de 200gr de bacalao desmigado

Grelos, y si no los encontrais, pues espinacas. Con 1/3 de bolsa picado fino vale. Aprox.150 gr

Un tallo de apio

1 tomate maduro rallado

1 cucharadita de café de pimentón dulce

Aceite y sal al gusto de cada uno

En fin, vamos al lío. El bacalao lo limpiamos debajo del grifo con agua fría para quitarle el exceso de sal. Una vez limpio, lo ponemos en una cazuela o en un bol con agua fría para que vaya soltando la sal. Le cambiamos el agua cada ocho horas. Yo lo hice así:

La primera noche, antes de irme a la cama, después por la mañana a ir a trabajar,  a la hora de comer otra lavadita y a la noche a cocinar. Los garbanzos los ponemos a remojo unas ocho horas antes de cocinarlos.

Tenemos los garbanzos remojados, el bacalao desalado, pues ahora ponemos agua en la olla rápida, ponemos los garbanzos con el apio, un chorro de aceite y UN POCO de sal. Digo UN POCO para que nos andemos con cuidado con el bacalao, que luego ya no tiene remedio.

Encendemos el fuego, y cuando se ponga a hervir le ponemos las espinacas o los grelos, le ponemos la tapa y a toda hostia unos veinte minutos.

Mientras la olla esta trabajando, ponemos en la sartén un poco de aceite y cunado esté caliente echamos el bacalao. Tiene que dorarse hasta que se consuma el liquido blanco que suelta al calentarse.

Una vez consumido el liquido, echamos el tomate rallado y la cucharadita de pimentón. Lo rehogamos todo despacito y sin prisa, y si se nos queda seco lo podemos corregir con un poco de agua.

Cuando pasen los veinte minutos de la olla, la abrimos y seguimos cocinando sin tapa, y cuando tengamos cocinado el tomate con el bacalao lo echamos a la olla a modo de refrito. Entones con una cuchara de madera lo removemos y subimos el fuego un poco y lo cocinamos 5 minutos mas con la tapa quitada.Probamos de sal y corregimos si hace falta.

Yo los cocine por la noche y me los comí al día siguiente (solo una ración, porque hemos montado una ONG que damos de comer a parturientas, y mi  compañera se los llevo), y estaban deliciosos. No se porque, pero hay comidas que están más sabrosas al día siguiente. Si cocinas algo y lo dejas para el día siguiente, está más rico porque has tenido que esperar unas horas y te sabe a recompensa, a premio. Es autosugestión. Pero en cambio, si te ponen un plato de comida y te dicen “-Es de ayer.” pues mejor, porque aquí tenemos el factor sorpresa, que le da al plato un empujoncito más. Madre mía que carpantilla soy, cielosanto.

Bueno espero que os haya servido de algo. Lo de los grelos no os preocupeis, que son fáciles de encontar, yo hoy los he visto el la frutería de mi barrio, y es de una cadena de esas que hay por todos los lados. Antes solo se sonseguían por algún vecino que iba a Galicia, o en una tienda de productos gallegos, que los gallegos, esa gran etnia, tambien tienen sus Halal desde hace mucho tiempo. Así que ya sabeis, a patearos la ciudad, a conocer TIENDAS DE BARRIO, y comprar producto extraños, que hay que probar todo.

Salud.

Un bonito video para completar esta rica creación, algo me dice que la semana que viene me voy a lanzar a la piscina. Tendreis noticias.

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Esta entrada fue publicada en invierno, La biblioteca de Carpanta, segundo plato y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a garbanzos con bacalao y espinacas, oops, grelos

  1. Nagore dijo:

    Por Dios qué ricos estaban estos garbanzos!! La parturienta, el padre e incluso el recién nacido lo certifican y os dan las GRACIAS!! La comida sí que es un buen regalo de nacimiento, y no esos peluches plagados de alérgenos, ni las chaquetitas a juego con los patuquitos y sus lacitos. MUXUS

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